Infografías: un término muy usado pero de difícil
confección. Resulta que solemos utilizarlas a menudo, casi presiden nuestra
vida y no nos damos cuenta de ello.
Antes de detenerme a averiguar cómo se usaba esta aplicación,
seguí algunos consejos para crear una infografía: qué aspectos debe contener,
cuáles hay que evitar… De esta manera, aprendí el mundo psicológico oculto tras el
uso de las tipografías. Algo fascinante, con lo quería trabajar desde hace
tiempo (envidio ahora a los diseñadores gráficos). También visualicé interesantes
vídeos de tipografías cinéticas (quizá para otra ocasión).
Bien es cierto, que en esta infografía me he basado en una
letra sencilla y de caracteres redondos, Open Sans, porque he
buscado envolver a todo aquel que a ella se asome. Pues, de manera subliminal he apelado a la
esencialidad de cualquier ser humano, de forma que pueda verse reflejado en ella.
Tenía bien presente que la simpleza (prefiero el térmio sencillez) debía presidir mi trabajo. A juzgar por todo el tiempo invertido,
dudo que se caracterice por ello.
Volviendo a la aplicación Vengagge, elegí una modelo en el
que se pudiera advertir fácilmente que se trataba de informar sobre un proceso:
el proceso cognitivo, para más detalle.
Establecí un “story-bord” muy básico en sucio y en papel. Posteriormente, lo plasmé
modificando cajas de texto, imágenes, colores... Sin duda alguna, ésta es la
parte más ardua del trabajo. (Un sinfín de toques al ratón).Por último, revisé el resultado de mi infografía y
mejoré lo que me pareció necesario. He aprendido cómo se desarrolla la cognición en el ser humano creando esta infografía.
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